Archives
- 04/17 - 04/24 (2)
- 04/03 - 04/10 (2)
- 03/27 - 04/03 (4)
Me gusta la sensación. La sensación, sólo eso. Escribir y pensar en esa sensación, que es como el borde de un círculo de mármol u otras cosas. La sensación,
de, por ejemplo, escribir mal, o no mal, sino rompiendo con eso que pienso que va a estar bien.
Le escribo a mi papá:
- T r a n q u i, p a p i
Y ahí debería haber una coma.
Así:
papi,
Porque es un vocativo, porque se aleja de la cláusula.
Porque me hace apelar a la realidad no-lingüística.
Pero el cambio, sigo
- t o d o v a a e s t a r b i e n.
Porque en el fondo de mi corazón, es
papi todo va a estar bien.
Esa es la sensación.
La sensación que genera sintaxis que rompe.
de, por ejemplo, escribir mal, o no mal, sino rompiendo con eso que pienso que va a estar bien.
Le escribo a mi papá:
- T r a n q u i, p a p i
Y ahí debería haber una coma.
Así:
papi,
Porque es un vocativo, porque se aleja de la cláusula.
Porque me hace apelar a la realidad no-lingüística.
Pero el cambio, sigo
- t o d o v a a e s t a r b i e n.
Porque en el fondo de mi corazón, es
papi todo va a estar bien.
Esa es la sensación.
La sensación que genera sintaxis que rompe.
(Que rompe las bolas.)
One comment
A pesar del "que rompe las bolas" y de que escribas de lingüística, no sé cómo te las ingeniás para que los textos estén plagados de ternura...
by Blanc on 1 de mayo de 2011 a las 18:26. #